Sofía Gospodinoff

“Me preocupa el desinterés en el cuidado del planeta. ¡Tenemos que involucrarnos!”

¡Hola! Soy Sofía Gospodinoff, tengo 16 años y soy de Maldonado, Uruguay. Tengo un proyecto de desarrollo sostenible que trata la contaminación de la Laguna del Sauce, tanto de plásticos como de tóxicos, porque contaminan la fuente vital de esta comunidad.

Mi Historia

Iniciamos con unos compañeros de mi Liceo cambiando la forma de reciclar, pusimos contenedores de reciclaje, eliminamos el uso de vasos plásticos – ya que en promedio se usaban 450 vasos al día – e incluso entregamos algunos termos para que los más chicos pudieran tomar agua.

Con la llegada del COVID, reformulamos el proyecto, pues era demasiado técnico, y le dimos un cambio más social y no tan teórico. Iniciamos concientizando a través de las redes sociales, específicamente por nuestro Instagram, mediante tips e información sobre nuestro proyecto, además de mostrar cómo hacer compost de huertas caseras y poder reciclar en casa.

“Cada uno, con las mínimas cosas que hacemos, ya podemos cambiar algo. Desde el transporte, lo que comemos, lo que vestimos, todo tiene un impacto. Tomar conciencia es lo principal.”

Mis acciones

Con mis compañeros encontramos la postulación de Concausa para sumarnos al cambio y creamos el proyecto de desarrollo sostenible. Encontramos que la Laguna del Sauce, de donde nosotros sacamos agua para el uso diario, está fuertemente contaminada y desde ahí comenzamos a actuar sobre ella. Yo creo que es necesario que más jóvenes nos unamos para poder combatir la crisis climática y eliminar nuestra huella de carbono.

Yo como activista no como carne, soy vegetariana, y creo que una forma de colaborar en este es dejar de consumir productos de animales. Principalmente la carne, ya que la industria cárnica es de las más contaminantes: primero por la deforestación y también porque el transporte de estos productos tiene un gran impacto medioambiental.

Educación ambiental

Incluir la educación ambiental en los institutos sería una buena idea, no sólo como una materia obligatoria, sino como un espacio voluntario, para que los jóvenes puedan intercambiar opiniones y así llegar a las familias también.

Los líderes tienen que considerar que hay gran parte de la población que está desinformada, entonces hay que hacerles llegar la información. Con la nueva normalidad lo podemos hacer a través de las redes sociales y de los medios de comunicación masivos, para la gente más adulta.