Fabiola Sánchez

“Con prácticas ancestrales podemos proteger nuestro ecosistema”

Mi nombre es Fabiola Sánchez Montero, tengo 16 años, soy estudiante de la región de Moche, Perú. Soy líder del proyecto «Humedal Artificial De Totora Para El Biofiltro De Aguas Grises», que busca preservar y darle vida a un nuevo humedal en mi comunidad.

La iniciativa trata de un humedal artificial en el que se cultivan totoras, una planta típica de la zona y en peligro de extinción. Este humedal se mantiene gracias a un mecanismo instalado que reutiliza las aguas grises que emanan de la cocina del establecimiento.

“Debemos impulsar el tema ambiental dentro y fuera de las instituciones”

Mi Historia

Todo inició mientras buscábamos una forma de disminuir el desperdicio de agua en el uso común de mi comunidad. Por tal razón, se ideó y se creó un biofiltro para cultivar la totora, para racionar, no malgastar y valorar el agua.

Mis inicios como activista comenzaron cuando, al acompañar a mis padres a trabajar en el alquiler de sillas y sombrillas para la playa, noté la gran contaminación que dejaban los visitantes. Con mi familia comenzamos a hacer jornadas de limpieza una hora antes de que se abrieran las playas al público y a los viajeros.

Me inspiré para seguir en esto en el 2019, cuando participé en el concurso de América Solidaria en Trujillo. Tuve la oportunidad de ver proyectos y a muchos otros jóvenes muy sorprendentes e inspiradores.
El resultado de ese concurso fue lo mejor: gané y pude exponer mi proyecto en Lima, pero el viaje hacia la capital fue impactante.

Durante el trayecto pude ver por mí misma la alta contaminación que existe en el país y en nuestros espacios naturales.

Mi actualidad

La pandemia afectó mis estudios y mis proyectos educativos a futuro. No es fácil, pero me voy adaptando a esta nueva normalidad.

En estos meses hemos visto una mejoría en la limpieza de las calles y playas, ya que hemos estado con restricciones de salir. Sin embargo, como no hemos podido regresar a la escuela, no ha sido fácil continuar a distancia con nuestro proyecto y cosechar ha sido complicado. De todas formas, seguiremos trabajando e intentando extender y llevar esta iniciativa a zonas vulnerables de esta región.

A los jóvenes los invito a que formen grupos y contagien a los que puedan, para buscar y crear ideas que nos ayuden a preservar los recursos naturales y la biodiversidad. Nosotros debemos impulsar el tema ambiental dentro y fuera de las instituciones: plantar un árbol o juntar a jóvenes para hacer un biofiltro, todo suma.